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Hace ya casi 4 años que compré mi LG G3. Desde hacía bastantes años venía usando un iPhone como móvil personal, pero una historia un tanto peculiar con el SAT de Apple me llevó a dar el paso. Al fin y al cabo, había conseguido el LG G3 a un muy buen precio y, en caso de no acostumbrarme, me parecía que podría venderlo en un par de meses sin perder demasiado dinero.

Lo primero que me llamó la atención fue la pantalla. Pasé de las 4″ de un iPhone 5S a las 5.5″ del LG G3, un terminal 2cm más largo y 1,5cm más alto. Aún así los marcos me parecían mínimos, la forma curvada de la trasera se adaptaba bastante bien a mi mano y el consumo de contenido multimedia era otra historia. Estaba más que encantado.

Las primeras semanas me notaba bastante perdido. Había cosas que directamente era incapaz de entender, como que al añadir una cuenta en Gmail se sincronizasen todos los datos posibles sin darte a elegir. Si sólo quería leer el correo. ¿por qué demonios me aparecían todos los contactos de todas las cuentas en mi agenda de contactos cuando quería llamar a alguien?

Para otras cosas necesité unos días para terminar de entender cómo funcionaban. Por ejemplo, eso de poder pasar contenido de una app a otra mediante el botón compartir. Pero cuando pillé el truco me pasaron a encantar. No necesitaba, por ejemplo, tener Pocket integrado en todas las aplicaciones, con tener la aplicación de Pocket instalada en mi terminal ya la tenía integrada en todas las demás aplicaciones.

Otras cosas, sin embargo, me encantaron desde el primer momento. Tener un gestor de ficheros plenamente funcional o meter música en una SD sin necesidad de iTunes era algo con lo que llevaba años soñando en iOS. Con los widgets en el escritorio me volví un poco loco al principio, pero pasado un tiempo aprendí a usar los que realmente uso.

Después de unos meses sólo echaba en falta 2 cosas de mi iPhone 5S:

  • Un botón físico para activar el asistente de Google… cuando iba en el coche… para cambiar la música en algún viaje largo. Puede sonar raro, pero era el único uso real que le daba a Siri.
  • Un cliente de correo que sólo leyese el correo, sin sincronizar otras cosas que no necesito. Esto aún sigo mirando aquí y allá de vez en cuando.

Pasados unos meses más empezó a desplegarse la actualización a Android 5 Lollipop. Estaba acostumbrado a las actualizaciones de software de iOS (igual algún día llegan a Android) y quería probar YA las novedades. Aquí aprendí que los firmware de LG venían en ficheros KDZ y había unas herramientas para cargarlos a la fuerza en tu móvil.

Poco después empecé a trastear con el root un poco más en serio. Descubrí Tasker y sus infinitas posibilidades… verdadero motivo por el que a día de hoy me cuesta tantísimo volver a iOS. También descubrí las custom roms y las posibilidades de personalización que tiene Android cuando aprendes a encajar las piezas.

También he tenido momentos no tan buenos. Al año siguiente llegó la última actualización oficial: Android 6.0 Marshmallow. Creo recordar que después de la primera versión llegaron un par de actualizaciones, pero nada más. Por el contrario, el iPhone 5S (terminal que salió al mercado 8 meses antes que el G3) va a recibir iOS 12 en unos meses. De acuerdo, será un iOS 12 bastante recortado, pero al menos recibe parches de seguridad.

Después de 4 años he aprendido bastantes cosas gracias a este LG G3.

La más importante es que 146×74mm es el límite de tamaño que considero razonable y cómodo en un móvil para el día a día. Tengo un OnePlus 3 que con sus 153×75mm es bastante más molesto de llevar en el bolsillo mientras conduces, por poner un ejemplo.

En cierto modo también me enseñó que en un móvil lo importante son las aplicaciones y la forma en que se adapta a tus necesidades, no la marca o el sistema operativo que utiliza.

A día de hoy todavía sigo utilizando el terminal a diario. Aunque la cámara sigue siendo bastante válida en exteriores, a día de hoy casi cualquier terminal de gama media lo supera en interiores. Las aplicaciones tardan unos segundos en instalarse o actualizarse. En algunos momentos puede aparecer un poco de lag… no voy a negar ninguna de esas cosas.

Pero hace unos meses le compré una nueva batería e instalé Clean ROM. El resultado es un terminal que uso en mi día a día como móvil de trabajo al que le dura la batería 2 días enteros, escuchando música/podcast por bluetooth 1 hora al día y viendo vídeos durante otros 30-35 minutos cada día. No está mal para un móvil con casi 4 años.

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