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Hace ya un tiempo que se empezó a hablar de una cosa llamada gamificar o la gamificación de las aplicaciones. La verdad que no es una palabra que me haya gustado nunca, pero es de ese tipo de cosas que tienes que aceptar porque no eres un gurú y algún gurú ya le ha puesto ese nombre, así que tú lo usas y listo.

Al lío, que me enrollo. Aún así no esperéis leer ninguna novedad, es algo bastante simple (incluso que cae de cajón), poco más que un pensamiento en alto.

Hoy he estado pensando en esto de la gamificación de algunas aplicaciones y dispositivos, sobretodo en esas apps realcionadas con la salud y el deporte y gadgets como la Nike Fuelband.

La idea es sencilla. Algo monitoriza tu actividad física, te creas un perfil en el servicio y esa monitorización se sube a tu perfil. Empiezas a hacer amigos con los que puedes comparar tus progresos y resultados. Empiezan los piques, que si yo la tengo más larga, que si yo aguanto más… no pinta nada mal la verdad.

El problema viene en que esto funciona mientras tienes amigos con los que picarte. Una vez que tus contactos empiezan a abandonar las apps y, en especial, los dispositivos… no digo que dejes de hacer deporte, simplemente que poco a poco deja de tener gracia eso de compartir tus resultados.

Y aquí es donde le veo yo sentido a los wearable devices. Gadgets tipo los relojes inteligentes que tanto amenazan con llegar pero que parece que hasta Apple no presente el suyo nadie se atreve a decir “aquí estoy yo!!».

(Que si, que Samsung ha sacado el Galaxy Gear… pero no es lo que yo tengo en mente).

Llamadme raro… pero yo eso de andar mirando las notificaciones y los correos en el reloj no acabo de verlo. Por esa manía que tengo de querer conservar mis ojos y tal.

Pero ahora que conocemos el coprocesador M7 del iPhone 5S… pues empiezas a pensar.

La idea de cosas como el M7 es que se centren en hacer una cosa muy bien utilizando muy poca energía. En el caso del M7 se encarga de recoger constantemente los datos registrados por el acelerómetro, el giroscopio y la brújula. Consume poca energía y debería hacer bastante bien su trabajo.

Esta es la clave! Poder integrar este tipo de tecnología en dispositivos que llevas en tu día a día, sin que sea un elemento extraño.

Si tengo que usar una pulsera que hay que cargar varias veces a la semana igual no estoy muy dispuesto. Sin embargo si es un reloj al que la batería le dura un tiempo más que aceptable y no solo hace un seguimiento de mi actividad, sino que hace otras cosas útiles… yo estaría más dispuesto a usarlo.

Que con esto no quiere decir que pase a ser mi reloj de TODOS los días, pero igual si el reloj del día a día; aunque cuando haya que ponerse guapo vuelva a ponerme un reloj de toda la vida.

Y este es mi pensamiento en alto. El problema de depender de que tus usuarios se tomen a juego el uso de tu servicio es que hay que intentar que sea lo más transparente posible.

Puestos a tener un reloj que sepa hacer cosas, al menos que sean cosas con sentido y no pretender que me ponga a leer en esa pantalla.

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