inicio · @abelcastosa · boletín

Últimamente cuando se habla de atender y escuchar al usuario está implícito que hablemos de Social Media, el 2.0 y todos estos cuentos. De hecho parece que la gente disfruta llenándose la boca con casos de éxito en los que tal o cual empresa mejoró la relación con sus clientes un XX% gracias a este tipo de cosas.

Pero hoy voy a contar una historia muy 1.0. Una historia que podría no interesar a nadie, pero que espero que los que quieran leerla la entiendan.

Hubo un momento en la vida de mis padres en el que decidieron que debían evolucionar un poco. No hablo del momento en el que decidieron tener un hijo, sino de algo más reciente. Un día decidieron que había que cambiar de casa. El piso en el que vivíamos en Madrid estaba bien… pero era algo pequeño.

Estuvieron durante un tiempo mirando pisos en Madrid pero no había nada que convenciese realmente. O eran excesivamente caros (estoy hablando del 2005 o así) o estaban excesivamente lejos del centro de Madrid. Mis padres no buscaban un piso en el centro, pero si un piso que, al menos, tuviese el metro cerca.

Un día se les ocurrió la idea de buscar en otras ciudades. Me preguntaron que quería y dije que Coruña me encantaba. Entonces nos pusimos a mirar pisos en Coruña. Cuándo encontramos algo que nos gustó a todos… pues lo típico: hipoteca con el banco.

En un principio pensábamos venir a Coruña más o menos por estas fechas pero por cosas de la vida se adelantó el cambio de ciudad.

Lo realmente importante del asunto era la hipoteca… la cual estaba en un banco/caja del cual no me importa el nombre. Como es lógico en esa entidad también hay una cuenta corriente. Desde esa cuenta corriente se paga la hipoteca, alguna comisión que tiene a bien la entidad, recibos varios… es decir, es una cuenta con un cierto movimiento que al banco siempre le acaba dando algo de dinero.

Un día, hace ya algo más de un año, recibimos en casa una carta del banco. En esa carta se decía que a partir de ahora no enviaban ninguna carta a casa. Si querías que te enviasen en papel los recibos tenías que pagarlos, para todo lo demáas Mast… para todo lo demás tienes la web de la entidad.

Para mi esto es perfecto, pero para mis padres es otro cantar. Ya lo he dicho alguna vez. Mis padres son señores de 60 años cuya máxima relación con mi iPad es sujetarlo mientras lo uso de GPS en el coche porque el nombre de las calles en el iPhone no se ve muy bien. Para ellos eso de la web de la entidad es como intentar pedirle los recibos a una pared, conseguirán lo mismo.

Más o menos nos las hemos ido apañando para que puedan ver cada cierto tiempo el estado de esa cuenta e imprimir los recibos más importantes. Aún así el sistema no acaba de convencerles.

Ahora viene lo bueno…

El caso es que hace poco la oficina donde se abrió esa cuenta cambió de director. Con la antigua directora mis padres siempre se han llevado bien. De hecho las veces que he necesitado algo en el banco he ido directamente a la directora y siempre me ha echado una mano. Así que supongo que algo debió comentarle la antigua directora de la oficina al nuevo director.

Ese cambio tuvo lugar una semana antes del cumpleaños de mi madre… así que el nuevo director aprovechó para enviarle una carta a casa a mi madre para felicitarle e invitarla a que se pasara por la oficina para poder presentarse y blablabla.

Entonces… mi madre prefirió echarse a reír.

No será 2.0, pero es persona

Mi madre no tiene twitter, facebook, flickr ni blog. Si le mando encender mi antiguo sobremesa, que tenía un botón enorme, lo encenderá… pero si le digo encender el iMac probará a tocar la manzana y poco más. Mi madre no es 2.0, pero es una persona. Aunque no tenga ninguna de las cosas mencionadas anteriormente sigue siendo una persona.

A pesar de que el banco intenta sacar el máximo provecho económico de mis padres les han puteado bastante con el tema e no enviar los recibos en papel… pero en un intento de mira que “cool” somos le han enviado una carta para felicitarle el cumpleaños (en 10 palabras) y, de paso, aprovechar para presentar al nuevo director de la oficina (unas cuantas lineas).

Creo que sobra decir que las palabras de mi madre fueron algo así como “si en el sobre este me hubiesen metido los recibos de los últimos meses se lo agradecía bastante más…” mientras tiraba la carta a la basura.

Por cierto… creo que no le ha devuelvo el follow ni el mention al nuevo director… porque creo que aún no ha pasado por la oficina desde que recibió la carta….

Deja un comentario