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Tenía esta entrada pendiente en borradores desde hace un tiempo, así que aprovechando lo que parece ser el cierre de Megaupload la publico. Con esto no pretendo dar una clase de moralidad. Es más, tampoco intento justificar nada. Simplemente voy a compartir mi visión de la piratería… y las pérdidas de ingresos que provoca.

Empecemos esta historia por el principio. Empecemos esta historia… hace algo más de 10 años, cuando tuve mi primer ordenador con conexión a internet. Recuerdo que tenía un disco duro de 40GB. La instalación de XP, drivers y algún programa más ya se llevaba algo más de 1GB. Entre lo que perdía con el formateo y este software… me quedaban unos 35GB libres.

En esa época me bajaba de todo. Cuando digo de todo es… de todo. Me bajaba música y películas a rabiar. Descubrí una cosa llamada PHP así que me bajaba mucho código para aprender leyendo. Me bajaba software que creía que me podía ayudar. Tuve mis primeras experiencias con Linux.

Tanto bajar cosas me generaba un pequeño gran problema de espacio. Sobretodo cuando descubrí Linux pero tenía miedo a usarlo exclusivamente. Necesitaba una partición para Linux. Así que el espacio
libre se reducía cada vez más.

Llegado a este punto alguno seguro que dice: «Pero Abel… si nos vas a hablar de Sparrow… ¿que carajo me importa esto?» Pues bien… importa porque tanto bajar cosas llegaba un momento que me saturaba y me salía más barato formatear que ponerme a clasificar lo que tenía.

Al mismo tiempo que bajaba cosas y aprendía código me cree una cuenta de correo electrónico. Supongo que era hotmail. También descubrí Outlook. Pero claro… creo recordar que era una combinación algo incompatible. No entendía muy bien el motivo, pero supongo que me quedé con eso de que los clientes de correo no eran para mi.

Aún así recuerdo que, en aquellos tiempos, la capacidad de los buzones de correo no era gran cosa (un par de MB con suerte). Por defecto, al bajarte un correo a Outlook se borraba la copia del servidor. Este detalle, en mi caso, significaba perder el correo cada vez que formatease… o tener que estar hiper pendiente de tener siempre una copia de seguridad actualizada en algún CD.

Fue pasando el tiempo y conseguí mi primera cuenta en gmail. Un tiempo después utilicé por primera vez Outlook en mi vida. Desde una HTC con Windows Mobile para consultar mi cuenta de gmail. Si… este fue mi primer smartphone con conexión a internet.

Aún así eso de los clientes de correo electrónico de escritorio no acababa de convencerme. De hecho no me convencía ni en el móvil. Podía enterarme de lo que pasaba en mi correo, pero no podía organizarlo como a mi me gustaba. Seguía sin pillarle la gracia al asunto.

Pasaba el tiempo y yo cambiaba de smartphone de vez en cuando. Alguna BlackBerry, el Nokia E71, otra vuelta a BlackBerry, iPhone, etc… Yo seguía viendo que había un lugar donde debía usar un cliente de correo, mi móvil, pero no acababa de encontrarme del todo contento con la situación.

Entre todos estos cambios de smartphone hubo otro cambio en mi vida. Abandoné el mundo de Windows y los PC para pasarme a Mac OSX con un iMac de 27" (si, las pulgadas las he puesto para presumir jeje). Cuando compré el iMac intenté utilizar Mail.app… pero tampoco acababa de convencerme. Mi cliente de correo seguía siendo Firefox.

No tengo muy claro como fue (twitter o blog), pero un día descubrí Sparrow. Cuando vi unas capturas de pantalla… tenía delante de mi un cliente de correo cuyos desarrolladores parecían entenderme!! Busqué alguna opinión en algún blog y encontré varias. De hecho… eran todas positivas. Así que me decidí a probarlo.

En este momento tenía dos cosas claras: quería probar la versión completa de Sparrow (la gratuita no me servía para saber si merecía la pena) y no iba a pagar ni un solo € por hacerlo. Mis experiencias anteriores habían sido
muy negativas, así que necesitaba tocar para creer.

Lo que pasó en este momento os lo podéis imaginar. Rebusqué en algún foro y blog y encontré una copia no del todo legal de Sparrow. De hecho me la bajé de megaupload. Lo usé durante todo un mes.

Durante todo ese mes me estaba aprovechando del trabajo que había invertido la gente de Sparrow en crear su producto sin pagar por ello.

La primera semana apenas llegué a utilizarlo. La segunda y tercera semana algo más. Pero la cuarta semana todo esto cambió. Me di cuenta que Sparrow realmente me ayudaba en mi día a día. Era mucho más productivo usando Sparrow como cliente que teniendo 3 ó 4 pestañas abiertas, de modo permanente, en Firefox.

Como acaba todo esto…

Por cosas de la vida tuve que formatear mi iMac. Cuando llegó el momento de instalar mis aplicaciones habituales fui a bajarme Sparrow. Pero esta vez desde la Mac App Store. Había probado Sparrow el tiempo suficiente como para saber que de verdad me era útil. Ahora no tenía ninguna excusa para bajarme una copia pirata. Además… es una aplicación bastante barata.

Para todos aquellos que dicen que 1 descarga = 1 venta menos. ZAS!!! EN TODA LA AFIRMACIóN!!! En mi caso resulta que 1 descarga = 1 venta. De hecho… estoy mintiendo en esto. Desde que compré Sparrow algún amigo me la ha visto usar. Cuando les he comentado lo útil que me resultaba en mi día a día… el 90% han acabado comprando Sparrow.

Lo que importa es el producto

Hace un tiempo me hablabas de un cliente de correo de escritorio y me empezaban los picores. Hoy en día recomiendo Sparrow a todo aquel que busca un muy buen cliente de correo para gmail en OSX. Me ayuda en mi día a día, así que lo he comprado. Se lo he recomendado a algunos amigos que después de escuchar y ver como funciona… han terminado comprando Sparrow.

Haz un buen producto. Un producto que funcione. Usa tu producto y mejora las cosas que no funcionan. PON PASIóN EN TU PRODUCTO. De esta forma, lo único que puede traerte la piratería son… más ventas… creo que he dejado bastante claro el motivo de mi opinión, ¿no creéis?

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